Preservar plantas medicinales: 6 maneras para secar flores y hierbas

El secado de las plantas es un trabajo artesanal el cual tiene muchos usos.Ya sea para fines estéticos, como preparar un adorno para un vestido; medicinales como la preservación de diversas partes de la planta; o culinarios, como la preservación de hojas de orégano. Todos ellos tienen lo mismo en común: la búsqueda de preservar las propiedades de las plantas.
La práctica de preservar plantas tiene una larga historia, y gracias a las tecnologías de hoy en día podemos decir que el arte se ha perfeccionado. El día de hoy te compartimos 6 formas ideales para preservar las flores. Algunas de ellas son ideales para conservarlas como recuerdos, mientras que otras son ideales para preservar las propiedades de flores (también sirve para hierbas en general).
La idea detrás de cualquier método de preservación es la misma: remover la humedad al mismo tiempo que se busca preservar la forma, los colores y en ocasiones las propiedades de la planta. No todas las plantas se pueden secar del mismo modo, y de hecho hay algunas para las cuales el proceso es más complicado. Este instructivo busca sólo dar los métodos generales sin entrar en especificaciones de cada tipo de planta.
No todos los métodos mencionado aquí son adecuados para preservar plantas medicinales. Hago énfasis desde ahora que los dos últimos métodos (que involucran gel de sílice) NO deben usarse para preparación de plantas medicinales.
Antes de comenzar es importante señalar que se necesita contar con un espacio dedicado para hacer este trabajo. Éste lugar debe de contar con una excelente ventilación, el constante flujo de aire fresco ayuda a secar las flores más rápido, lo que a su vez ayuda a conservar los colores, aromas y propiedades. También es importante que el lugar no reciba mucha luz (o al menos no luz directa del sol), y que no hay mucho polvo.

¿Cuánto tiempo toma secar plantas y hierbas?

El tiempo del proceso dependerá de dos cosas: qué estamos secando, y cuánto. Las flores y hojas gruesas demoran mucho más que aquellas delgadas y frágiles. De forma general podemos afirmas que una planta está seca si sus pétalos se han vuelto frágiles y han dejado de sentirse húmedas; y si las hojas de la misma se desquebrajan al tocarlas suavemente.

Secar plantas a mano

Secar las plantas a mano es el método más antiguo que hay, y también es uno de los métodos más fáciles. No por ello deja de ser altamente efectivo, especialmente si no se cuenta con mucho material para hacer este trabajo artesanal. Este proceso se puede hacer prácticamente en cualquier lugar, un garaje, en el ático, en la cocina o incluso dentro del closet. El único requerimiento es que el lugar sea seco, cálido y no reciba mucha luz del sol.
Hay que tener cuidado de lugares como el garaje o el ático, durante la noche la humedad puede provocar que crezcan hongos o moho. Si decides hacerlo en la cocina, que no sea cerca de la estufa o del fregadero ya que el vapor y  las gotas de agua perjudican el proceso de secado.
Sal de colecta un día seco y soleado. Escoge plantas las cuales estén en temporada (esto varía según la especie). En caso de colectar flores elige aquellas que aún son botones o que apenas acaban de retoñar.
Separa las diferentes partes de las plantas: hojas, ramas, raíces y flores. En caso de sólo necesitar las flores es mejor no arrancar toda la planta, hay que tratar de ser siempre amables con la naturaleza.
Haz pequeños racimos de cada parte de la planta. En el caso de las flores distribuye las cabezas de tal forma que estas no estén juntas, estoy ayuda a que se ventilen y sequen más rápido.
Ata un extremo del racimo con una liga, asegúrate de que el racimo se mantendrá atado. Te recomendamos usar ligas en lugar de cuerdas ya que estas se ajustarán conforme las plantas se vayan secando.
Al colgar los racimos mantenlos separados uno de otro de tal manera que no se enreden. Da suficiente espacio para mejorar la circulación del aire.
Si tu lugar de trabajo recibe mucha luz o puede haber mucho polvo puedes cubrir cada racimo con una bolsa de papel. Ata la bolsa junto con la liga.
Este proceso puede durar desde un par de días hasta poco más de una semana.

Secado por aire o secado en planchas

Se trata de otro método tradicional y que se emplea desde antaño. Consiste en emplear un flujo constante de aire sobre una superficie plana que permita el contacto alrededor de toda la planta. Es ideal si la cantidad de plantas a secar no es muy grande (aunque existen diferentes técnicas que permiten optimizar este detalle). La idea es esparcir las partes de la planta sobre una superficie plana como puede ser una malla para ventana, una rejilla, o telas como muselina; incluso se puede usar papel periódico sobre el suelo.
  • Esparce pequeñas porciones de la planta sobre una capa o “plancha”. Las flores las puedes desmenuzar en pétalos.
  • Procura que tanto los pétalos como las hojas no se traslapen unas sobre otras.
  • El resto sólo consiste en esperar. Al igual que el método anterior es importante que las plantas no queden expuestas al sol directo o al polvo.
Este método también dura de días a incluso poco más de una semana. Para optimizar el secado se pueden usar estantes que permitan acomodar varios niveles en una misma “columna”.

Secado de plantas por agua

Se trata del tercer método de secado tradicional. Funciona muy bien con flores robustas o cuando deseas conservar la flor con todo y su tallo.  Las plantas secadas por este método suelen preservar muy bien su aspecto, quizá es el más ideal para lograr preservar el aspecto natural.
  • Coloca las flores, junto con su tallo si así se desea, dentro de contenedores con una pequeña porción de agua.
  • Coloca los contenedores en un lugar cálido pero sin contacto al sol.
  • El agua se evaporará gradualmente permitiendo que las flores se sequen lentamente conservando tanto su color como su aspecto.
Se trata de un proceso lento que por lo general toma un par de semanas.

Secado de plantas en horno

Para este método es necesario contar con un horno que pueda mantener la temperatura de forma precisa. Es un método reciente y se emplea por lo general en la industria, aunque también se puede hacer de forma doméstica. Nosotros sólo recomendaríamos este método si no se cuenta con un espacio adecuado para el secado tradicional, o si se quiere secar los productos de forma rápida.
  • Es indispensable contar con un horno que pueda mantener los 100 grados Farenheit (38 grados centígrados).
  • Coloca las hierbas y flores en un contenedor (de preferencia cerámica, aunque bandejas metálicas con papel para hornear también funcionan).
  • Calentar el horno a 100 grados Farenheit (38 grados centígrados), mantener la puerta del horno ligeramente abierta para permitir que la humedad salga.
  • Hay que mover las flores por lo menos cada 15 minutos y sugerimos revisarlo constantemente.
  • Cuando las flores y hojas comiencen a desbaratarse al intentar moverlas es el momento exacto para sacarlas del horno.
Este procedimiento es muy rápido, puede tomar algunos minutos y a lo máximo unas horas.

Secado por microondas

El secado con microondas es quizá uno de los más rápidos y efectivos; también es más seguro que el secado por horno. Este método permitir preservar los colores de las plantas de forma vívida, sin embargo, las flores más finas no suelen secarse adecuadamente con este método.
  • Llena el microondas con gel de sílice (se puede adquirir en tiendas de manualidades y en farmacias). Activa el microondas a máxima potencia por 1 hora hasta que se formen cristales de color azul brillante.
  • Mientras que los cristales siguen calientes espolvoréalos en un contenedor apto para temperaturas elevadas (¡Si es de plástico asegúrate que no se degradará con el calor!). Sumerge una a una las flores que deseas conservar, asegúrate de sumergirlas de forma delicada sin despedazar la flor.
  • Coloca el contenedor nuevamente en el microondas y calienta a máxima potencia por intervalos de 30 segundos. Revisa y repite el proceso hasta que las plantas se hayan secado.
  • Una vez que su aspecto sea el adecuado, retira del contenedor y déjalo reposar por media hora. Después retira con cuidado las flores.
Éste proceso es muy rápido aunque se debe tener cuidado. Casi cualquier flor (o planta) se secará en un lapso de 3 minutos.  Una vez que se tiene la experiencia adecuada se puede hacer el proceso de forma rápida.
Importante: Oficialmente el gel de sílice no es tóxico, aunque el colorante que le da el color azul (cloruro de cobalto) sí lo es. NO recomendamos su uso para conservar plantas con fines medicinales.

Secado en Gel Sílice

Se trata del método más eficaz y fácil para grandes cantidades de plantas y flores. El método original consistía en añadir sal (o arena), pero la desventaja es que suelen dañar mucho las flores y tomar mucho tiempo (semanas). En lugar de usar arena o sal hoy en día se usa el gel de sílice (mismo que mencionamos en la sección anterior).
  • El método consiste en colocar en un contenedor las esferas y después sobre ellas las flores. Este método seca las plantas en cuestión de días, logrando preservar muy bien el color y forma.
  • El gel de sílice absorbe la humedad de las flores y del ambiente. Conforme su efectividad se agota se tornan de color rosa, de ser el caso deberán de cambiarse las esferas de sílice. Para mejorar el proceso es recomendable colocar las plantas en contenedores herméticos, así sólo se absorbe la humedad dentro del recipiente y no alrededor.
  • Las esferas de sílice se pueden reutilizar, para ello basta con calentarlas en un horno a 250 grados Fahrenheit (121° C) hasta que la tonalidad azul regrese.
Este método puede secar flores en un par de días o máximo una semana.
Importante: Oficialmente el gel de sílice no es tóxico, aunque el colorante que le da el color azul (cloruro de cobalto) sí lo es. NO recomendamos su uso para conservar plantas con fines medicinales.

 

Almacenamiento

Finalmente es importante mencionar que el almacenamiento es algo imprescindible, de hecho si no guardamos adecuadamente las plantas todo el esfuerzo que hayamos hecho será en vano.
Para ello hemos preparado un artículo sobrecómo almacenar las plantas que hayamos secado, es imprescindible que lo leas.
¿Listos para comenzar a secar plantas en la comodidad del hogar?